Tema 11: La poesía
Es un canto al amor humano, que tiene valor por sí mismo.
Los protagonistas son "él y ella, sin un verdadero nombre; son todas las parejas de la historia que repiten el milagro del amor" (L. Alonso Schökel)
El cortejo de los amantes son los paisajes, las flores, las plantas, los jardines, los olores, los sabores, en medio de una atmósfera primaveral, entusiasta y feliz.
Revela una trama móvil, cuya estructura no acaban de desvelar los estudiosos, semejante a una obra de teatro.
El Cantar de los Cantares ha tenido una doble acogida en la tradición judeo-cristiana:
Como relato cifrado de las relaciones de alianza entre Dios y su pueblo (Dios-Israel, Jesucristo-Iglesia), a través de la lectura alegórica.
Como relato cifrado de las relaciones entre el alma (amada) y Dios (amado), sobre todo en la literatura mística (San Juan de la Cruz).
El libro de los salmos es una colección de 150 poemas, de carácter muy heterogéneo, en el que resuenan casi todas las tradiciones que encontramos dispersas por los demás libros de la Biblia: la narración, la profecía, la sabiduría, la oración, la poesía. Por eso es un verdadero "microcosmos bíblico".
Son muchos los temas que nos aparecen en todo el salterio, de tal forma que dentro de este microcosmos bíblico que son los salmos, se podrían estudiar varios "microcosmos" inferiores:
Microcosmos literario: Emplean gran cantidad de recursos estilísticos: ritmo, paralelismo, aliteración, quiasmo, etc.
Microcosmos simbólico: Emplean una gran variedad de símbolos, tomados de la vida social, animal, de la guerra, de la casa, de la liturgia, del ámbito judicial, del cosmos, etc.
Microcosmos oracional: Abarca la súplica, el himno, la acción de gracias, la alabanza.
Microcosmos histórico: Contiene las grandes tradiciones históricas: el éxodo, la tierra, la monarquía, el destierro, la esperanza. Reserva un puesto especial a David.
Microcosmos cristiano: El libro más leído por los primeros cristianos y más empleado en el Nuevo Testamento, junto con Isaías. Fue la oración de Jesús, y los primeros cristianos oyeron la voz de Jesús detrás de las palabras del salmista, y la voz de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo.
Hay salmos que guardan ciertas afinidades, y por ello se pueden agrupar en familias:
Los himnos: Encierra la actitud de la "alabanza". En su estructura contiene una invitación a la alabanza a Dios, seguida de su motivación (la creación y la alianza). Merecen atención especial los "himnos de Sión", que cantan la santidad de Jerusalén y el Templo.
Las súplicas: Tratan el dolor y el lamento, abiertos a la esperanza. Hay súplicas individuales y colectivas. Ante Dios, que se calla o parece no preocuparse, continuamente se plantean las preguntas por el sentido del dolor: "¿Por qué?" "¿Hasta cuándo?".
Los salmos de la confianza y el agradecimiento: "Confiar/creer" es basarse en una Roca dura, que es Dios, y no sobre las arenas de la duda. El agradecimiento es en sus orígenes un himno en el que se alaba a Dios por un motivo específico.
Salmos litúrgicos: Contienen elementos más relacionados con la liturgia, en especial las condiciones morales que debe tener el hombre para ofrecer a Dios el culto auténtico.
Salmos sapienciales: Recogen elementos más propios de la literatura sapiencial: el saber basado en la experiencia, el destino del malvado y del justo, la reflexión sobre la Torá.
Salmos reales: Son composiciones nacidas probablemente en las cortes reales. Exaltan al heredero de David, el "hijo de Dios", y proclaman la justicia y eternidad de su reinado.
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al profesor (José Alberto
Garijo) si tienes alguna duda